Pastillas impotencia:

La prohibición de fumar en los bares comienza con «alivio» y «resignación»

«Nos acabaremos acostumbrado, ¡qué remedio nos queda!». La resignación y el alivio, casi a partes iguales, marcaron la primera jornada sin tabaco en los establecimientos hosteleros de la región. «Está siendo todo muy normal, sin conflicto alguno, porque los clientes ya estaban muy concienciados de que a partir de hoy no podrían encender ningún cigarrillo dentro, aunque les cueste. Es lo que hay», resume Juan Lamelas, propietario de la sidrería Asturias, del barrio gijonés de La Arena.

Dentro, más de un cliente fumador hacía ademán de echar la mano al bolso para sacar la cajetilla. «Es por inercia», decían. Otros, como Manuel Menéndez, buscaban «engañar al cuerpo» con un cigarro electrónico. «He decidido que hoy es buen día para dejar de fumar, por lo menos lo voy a intentar, aunque me va a costar, porque llevo 50 años con el hábito», comentaba sentado en la barra tomando una consumición, tabaco falso en mano.

Geli Suárez, dueña del café Alborada, también en Gijón, se mostró «totalmente en contra de la nueva ley que va claramente en contra de los hosteleros. El Estado está subiendo todo, la luz, el agua, todos los servicios y, encima, ahora se empeña en quitarnos clientes», critica. Dos de sus clientas, «fumadoras empedernidas», se mostraban en la misma línea: «La decisión de dejar fumar o no debería ser de cada hostelero y quien no quiera ir a sitios donde se fume, que no lo haga», explican Pilar Morilla y Otilia Álvarez.

Sin duda, sobre la controversia del tabaco giraron ayer la mayoría de las conversaciones de la hora del aperitivo. «Todo el mundo está mentalizado de que la ley entraba hoy en vigor, y nadie ni siquiera preguntó», aseguraba tras la barra Carmen García Menéndez, propietaria del clásico ovetense La Paloma. Atestado de clientes, como es habitual un domingo a mediodía, lo que notaba era que el «ambiente es más limpio». Para la salud será «bueno», ¿y para la economía?. «Puede que dejen de venir grupos de los que quedan a tomar el café, pero no creo que afecte demasiado», confió. Sin embargo, opina que el sector «no irá a mejor, pero por la crisis, no por la nueva medida del tabaco».

En la misma línea se pronuncia Ana García Villanueva, del Hotel Restaurante El Ovetense. En la mítica sidrería del casco Antiguo, la sidra parecía ayer oler más ácida sin la constante presencia del humo del tabaco. «Para nosotros es una maravilla, va a ser un cambio radical», agradeció. Los usuarios de la mañana no protestaron, «veremos a ver los de las partidas y los de la noche». Cuenta que algunos de los clientes de siempre que acuden a jugar a las cartas apuraron durante las últimas semanas «los puros más grandes que tenían en casa».

Inversiones anteriores

Los propietarios de la sidrería La Noceda habían dividido el local para habilitar una zona de fumadores e instalaron un extractor de humos. En total, invirtieron unos 7.000 euros en una obra que ahora no servirá de nada. Aún así, su propietario, Ricardo Suárez, es optimista: «Al ser todos iguales, no creo que lo notemos, nos afectará a todos de la misma manera».

En las puertas de los establecimientos, y a pesar del día lluvioso, se veían clientes fumando. Y ahí ven muchos el problema: «Las calles van a llenarse de colillas», dice Rosa García. Y de ruido. «Veremos qué pasa cuando a las cinco de la mañana las zona de copas estén llenas de gente», apuntó Miguel García, presidente de la Asociación de Empresarios de Discotecas de Asturias.

«España no es como en el resto de Europa, aquí la gente sale más y se acuesta más tarde», añadió, al tiempo que vaticinaba protestas vecinales. García cree que será «difícil controlar a los clientes que acuden de noche a un bar de copas o una discoteca». «Si vemos a alguien fumar le diremos que está prohibido y, si no quiere apagar el cigarrillo, tendremos que llamar a la Policía. No sé hasta qué punto podrá acudir a todas las llamadas», apuntó este hostelero que no cree «que económicamente perjudique en nada».

En Cangas de Narcea, Alberto Martínez, responsable del café Madrid y presidente de la Junta Local de Hostelería de la localidad, cree que la ley no va a afectar «de manera importante a los bares y restaurantes». «Será cosa de uno o dos meses, y al final los clientes se acostumbrarán», comenta. Este hostelero considera que la medida «es adecuada, porque favorecerá tanto la salud de los empleados y trabajadores como la de los propios clientes».

En la zona del Oriente asturiano, la nueva medida arrancó «de forma pacífica y ordenada». «Los clientes conocen perfectamente que la ley está en vigor y saben que ya no se puede fumar dentro de los bares, por lo que no fue necesario razonar con ningún usuario, aunque sí recordarle la nueva norma a algún despistado», afirmó Nelson Yamza, camarero de la cafetería Capri, de Ribadesella. En su opinión, la ley es «estupenda». «Yo no fumo, pero los que trabajamos ocho horas en una cafetería es como si estuviéramos fumando las ocho horas», se lamenta. En la cafetería riosellana ya no hay ceniceros y se han colocado varios carteles en la puerta para informar a los clientes de que se trata de un espacio sin humo. En Colunga, más de lo mismo. La sidrería Mocambo retiró sus ceniceros e indicó con carteles las nuevas normas. La hostelera Raquel Toyos se muestra contraria a la nueva ley, pese a que ella no es fumadora, pero «la gente viene a los bares a pasárselo bien, a tomar un café o una copa y fumarse su cigarro».

Javier Fernández, dueño del restaurante la Pomar, la sidrería Los Arcos y el restaurante La Competencia, de Langreo, muestra «una cierta preocupación, porque prevemos un descenso de ventas en la primera fase de adaptación en la que muchos establecimientos tendrán que cerrar». Aún habrá que esperar un tiempo para ver las consecuencias reales de la medida.

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Impotencia:

La impotencia se trata de una situación que afecta al menos a 1 de cada 5 hombres en algún momento de su vida. La disfunción eréctil puede estar producida por estrés mental o por cuestiones físicas. Existen tratamientos cómo Viagra, Cialis o Levitra disponibles para ayudar a tratar los problemas de erección.

Calvicie:

La calvicie puede presentarse en los hombres a cualquier edad, tanto en la juventud y la adolescencia, como en la tercera edad. En la mayoría de los casos hay un componente hereditario, pero existen diversos modos de tratar el problema, desde la sustitución del folículo piloso, hasta tratamientos farmacológicos para frenar la pérdida del cabello.

Comprar productos como Cialis, Levitra,Viagra ,Propecia por internet puede ser sancionado en según que paises, consulte las leyes aduaneras en caso de duda.

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